Mejora tu nutrición

Descubre los mejores trucos, consejos y curiosidades para mejorar tu Nutrición.









Comer desde la madriguera

En invierno muchos de nosotros necesitamos comer más para alimentar nuestro cuerpo y tener reservas de energía. Es lógico, lo hacen todos los animales desde su madriguera. Es momento de pasar más tiempo en casa sin caer en la tentación de consumir demasiadas calorías. Se trata de adaptar la dieta a las temperaturas y fortalecer nuestra salud para evitar los tediosos resfriados.

Llegamos a casa con frío y ganas de algo calentito. No nos apetece una ensalada, ni tampoco un ligero gazpacho y quizás no estemos bebiendo mucha agua. Antes de acudir impulsivamente a la nevera, tomemos nota de los alimentos que nos van a llenar de fuerza y nutrientes este invierno, sin hacernos ganar quilos.
Lo primero es apuntarse a los alimentos de temporada. Está claro que una dieta frugal no es lo más gratificante cuando bajan las temperaturas, pero la naturaleza nos pone a mano estos diez magníficos productos que encontraréis en cualquier mercado:

1) ¡Viva el verde!

El brócoli es el alimento estrella del invierno. Es rico en vitamina C, en antioxidantes y muy bajo en calorías. Le siguen las acelgas, la col o las espinacas… Son las llamadas “verduras de hoja”, que nos sirven para depurar el organismo. Las podemos consumir cocidas al wok con un poquito de aceite de oliva o con un revoltillo de huevo… ¡Pero no las abandonemos!

2) Tomate

Si no nos apetece crudo podemos hacer una salsa casera que nos servirá para casi cualquier plato. Recordad que es una excelente fuente de fibra y vitaminas C y E. Nos servirá para purificar el cuerpo. Eso sí, si no es ecológico, quitadle la piel antes de consumirlo.

3) Frutos secos

Sobre todo para las mujeres que se encuentren en postmenopausia o las personas mayores, les conviene por ejemplo tener a mano un puñado de nueces. Contienen mucho calcio y son ideales para mantener los huesos en buen estado.

4) Calentito, por favor…

Recordad que los caldos si son caseros pueden ser un gran aliado. Podéis consumirlos instantáneos pero tened en cuenta que contienen más hidratos de carbono, aditivos y menos nutrientes.

5) ¿Nos conviene el café?

La cafeína es un excitante que no nos nutre y que produce un desgaste nervioso y un agotamiento que pueden ser una carga si nos falta energía. Puede ser más beneficioso tomar una taza de té o una infusión. Nos servirán también para beber más agua sin apenas darnos cuenta.

6) El poder de las semillas

Tienen la capacidad de enriquecer nuestras cremas o sopas. Por ejemplo, podéis probar añadiendo semillas de chía en una crema de zanahoria y calabaza. Tendréis una dosis extra de omega 3. Si preferís incorporar el sésamo, le estaréis dando calcio a vuestro cuerpo.

7) Cítricos

La naranja, la mandarina, el pomelo y sobre todo el kiwi. Son las frutas de invierno que nos darán más vitamina C y un gran aporte de fibra. Es importante no pelarlas mucho si queremos conservar estas vitaminas, porque se concentran justo debajo de la piel.

8) Pescados

Son las proteínas más aconsejadas, especialmente si queremos comer sano y controlando el colesterol (son ricos en omega 3). Unos meses de frío tenemos especies como el bacalao que son especialmente ricas en nutrientes, bajas en grasas y ricas en minerales por lo que nos refuerzan el sistema inmunológico. Apuntad también la lamprea, un pescado azul olvidado que se reproduce en los ríos españoles.

9) La cocina de la abuela

Es momento de apostar por un buen guiso y los llamados “platos de cuchara”. Todos incluyen legumbres como garbanzos, alubias y lentejas… que podemos combinar con cualquier verdura y a poder ser mejor con pollo o carne roja desgrasada. Es hora de pedir la receta a nuestras abuelas y sobre todo, tomarse un tiempo para cocer el plato lentamente y con cariño.

10) Huevos

Para una alimentación equilibrada se recomienda comer unos 3 huevos a la semana. Son una fuente de proteínas y su déficit puede producir alteraciones renales o problemas en el hígado. Por su valor nutritivo se hacen imprescindibles para los niños, los adolescentes, personas mayores, enfermas o embarazadas. En invierno son la solución ideal para una cena fácil y sana: un huevo hervido o una tortilla francesa con un poco de pan y una fruta.

 

Mejora tu Bienestar

X

USO DE COOKIES

Utilizamos cookies de análisis propias y de terceros para medir su actividad en el sitio web y mejorar el servicio ofrecido. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para cambiar la configuración u obtener más información, consulte nuestra Política de Cookies.